Necesitábamos un nombre abstracto, que no existiera en internet, pero que tuviese una raíz que le dotara de sentido. A poder ser, tenía que ser un nombre vinculado a los momentos de la verdad en los que nuestros clientes nos necesitan. Momentos de cambio, de crecimiento, de algo que empieza…

El nombre “íncipy” sugiere algo que es nuevo, algo que empieza, algo “incipiente”. Nos inspiramos en una palabra latina “Incipit” que tiene un significado muy sugerente:
“En sociocrítica, se le denomina incipit al inicio del relato, el cual es considerado como el espacio textual en el que se da el montaje de la narración y la programación ideológica de texto. Claude Duchet ha señalado que el incipit es un lugar estratégico de condensación de sentido, pues es al inicio del texto que se organizan una serie de códigos cuyo fin último es orientar la lectura. El arranque se constituye a partir de las tensiones que se establecen entre lo ya dicho y lo potencialmente decible. Es decir, el incipit preanuncia toda la novela y, por eso, contiene los materiales que deciden el espacio, la lectura y el trayecto del texto”.
Para Duchet, al incipit lo condicionan los siguientes aspectos:
- Una relación narrativa, temática y semántica con el texto.
- Una serie de mecanismos que estructuran la “puesta en escena”. Esta retórica de apertura, como se le ha llamado, busca responder a las preguntas básicas del relato: quién, dónde, cuándo.
- Una relación con el título.
En palabras de María Amoretti, “el incipit, entonces, lanza las huellas de un trabajo textual productor de ideología y, al ser la iniciativa de la palabra, fija sus presuposiciones y jurisdicción”.
Para más detalles, ver esta definición de la wikipedia.
